Un curso político y sanitario marcado por el fin de la legislatura
Para algunas personas, el año arranca en enero; para otras, lo hace en septiembre. El nuevo curso político y sanitario se configura también como un momento clave para revisar y analizar las asignaturas y leyes pendientes. Este ciclo 2026/2027 tiene un horizonte muy particular: el fin de la XV legislatura, previsto para julio del año que viene, si nada ni nadie lo impiden.
Este año se ha celebrado el 40 aniversario de la Ley General de Sanidad. Echar la mirada atrás nos permite ser conscientes de todo lo que nos ha permitido avanzar el actual Sistema Nacional de Salud. Pero precisamente esa retrospectiva, en un momento lleno de avances, también nos hace ver aquellas cuestiones sobre las que seguir construyendo.
Este nuevo ciclo vendrá marcado por las grandes apuestas del Ministerio de Sanidad. Ejemplo de ello es la Ley de Gestión Pública del Sistema Nacional de Salud para regular la titularidad de los centros y servicios del mismo. A ella se une la Ley de Organizaciones de Pacientes que busca regular la participación de estas entidades en la toma de decisiones. Ambas enfrentan su recta final en el Congreso.
La regulación del acceso a medicamentos
Pero también están en marcha otros marcos clave en este nuevo curso político y sanitario. Un ejemplo: los que regulan el acceso o la financiación de medicamentos, siguiendo la estela europea, donde el debate sobre cuáles son las mejores fórmulas para lograrlo se ha extrapolado también a nuestro país. Nos encontramos aquí ante diferentes iniciativas con diferente trayectoria.
La futura Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios está enfocada en adaptar el sistema a los avances científicos, racionalizar el gasto farmacéutico o incentivar el uso racional de los mismos. Llegó al Congreso en julio, coincidiendo con la apertura a aportaciones del Real Decreto sobre financiación y fijación de precios de medicamentos.
Ambas iniciativas deberían complementarse, pero existe en escenario en el que podría progresar el Real Decreto mientras la Ley se queda paralizada en la cámara baja. Si bien existe consenso en la necesidad de actualizar la Ley, no es así en lo relativo a los precios y competencias de los medicamentos.
Estos marcos siguen además su curso tras la publicación oficial del recientemente aprobado Real Decreto de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, que ya tuvimos la oportunidad de analizar dentro del LevinLab.
Debates claves en el curso político y sanitario
Otro de los marcos en actualización que están generando gran debate e impacto social dentro de la agenda política sanitaria actual es el Marco del personal estatutario de los servicios de salud, también con forma de Ley.
Al igual que con la Ley de medicamentos, se reconoce aquí la necesidad de actualizar el Estatuto que lleva más de dos décadas activo. Pero el principal debate se ha centrado aquí en la regulación de las guardias o la inclusión de todo el personal sanitario dentro del mismo marco. A ello se une la necesidad de más recursos y reorganización de servicios. Un debate que ha llegado incluso a las calles.
A estas asignaturas aún pendientes se suman las acciones contra el tabaquismo, también actualmente en el Congreso, o el abordaje homogéneo de la información sobre listas de espera. A ello se une el futuro Plan de preparación y respuesta frente a amenazas graves para la salud, cuyo borrador se presentó hace justo un año.
Todo ello sin contar iniciativas paralizadas desde hace años. Encontramos aquí las Leyes relativas a la universalidad, equidad o cohesión del Sistema Nacional de Salud, enmendadas desde hace ya más de dos años o la de prevención del consumo de bebidas alcohólicas en menores.
Sin duda alguna, el de 2026/2027 será un curso interesante y convulso. Estará marcado por la incertidumbre y el juego político con la proyección de las futuras elecciones generales. Pero también por la necesidad de dirigir las políticas a mejorar la vida de las personas y, en particular, su salud.
Elena Mora, Consultora Senior de Comunicación y Asuntos Públicos
